Música y comida

Comer y escuchar música son dos de los placeres de la vida. Canciones alegres o tristes. De amor o desamor. Todo influye en el estado de ánimo a la hora de vivir. Y ni hablar en la hora de cocinar. Se dice habitualmente que “somos” lo que “comemos”, pero de “como” lo cocinamos o comemos se habla poco en realidad.

Por Damián "Puma" Gaspari

Música para asar…

Más allá de que nos cueste aceptar a los argentinos, el asado no es nuestro. Hace más de 500.000 años antes de Cristo el hombre descubrió el fuego y es seguro, aunque sin datos que lo confirmen, que algún “homo-argento” de ése momento tiro a algún animal al fuego para asarlo.

Por Agustín Leguizamón

Gastromúsica para tus oídos

La comida da para todo. Variedades, colores y factores culturales que le otorgan variables a la hora de cocinar y comer. La ecuación es sencilla: si no comés, no vivís…¿Y cómo algo tan importante para todos no iba a estar presente en el arte musical?

Por Damián "Puma" Gaspari

Sabores musicales

Hace mucho tiempo que dentro de la gastronomía se viene haciendo una pregunta: ¿Puede la música que esté sonando mientras comemos influir en el sabor de los alimentos? La relación entre cocina y música no es un tema nuevo, y de hecho suele ser un asunto bastante recurrente...

Por Damián "Puma" Gaspari